Nada sabemos de ellos, ni como llegaron a parar ahí, desnudos, el uno completando al otro. Podríamos atribuir a la ley de atracción de los cuerpos que estaban condenados a encontrarse, o sería fácil caer en la mística de la belleza del amor que nos funde y confunde. Pero quiero pensar que durante todo el día han estado esculpiendo sus figuras a puro golpe de vida, preparándose para ese momento. Pura supervivencia. No obstante si la piedra no sabe lo que esconde y el escultor simplemente descubre, el universo ignora la reacción que se produce en el encuentro y desencuentro de las almas. Simplemente las sufre, y esta es su forma de mitigarnos el dolor de vivir.Imagen: desconozco
Música: Tajabone, Ismael Lo
Tajabone, Ismael Lo
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